miércoles, 10 de julio de 2013

La noche que conocí a Hanna Gabriel


Abre escena: Valeria y yo estamos sentados hablando. Noche - Exteriores, bueno, no exteriores, sino como el ranchito que hay afuera de la casa de Birrí. Esto es una fiesta de drogas y yo vine a ver qué era la vara, Charlie y Mafe y yo fuimos los  primeros en llegar. Piyi nos trajo. Cuando llegamos Charlie encontró un montón de pesas y cosas de gimnasio en el ranchito y no pudo levantar nada, está más flaco y por ende más débil, dice él. Ahí me di cuenta que la mamá de Vale quiere ser la mujer más fuerte del mundo.

Ernie está adentro de la casa, diciendo algo de que en la tarde hizo un batido con demasiada azúcar y que sabía feo. Los Stoners no vinieron a Birrí, pero todos los que vinieron son stoners entonces creo que todo bien. Los he visto hacer unas 800 rondas de puro, yo no he fumado ni una vez, pero nadie me ve mal por eso, seguro piensan que solo me mando cosas duras. Cuando preparábamos tragos en la cocina hice bromas sobre oler peri para poner incómoda a la gente, seguro piensan que yo solo le hago al peri.

Estoy sacando birras de la refri de Vale, ella me deja y me tomo las Bavarias de los papás. Mis amigos están en drogas y llevan toda la noche poniendo una música horrible, parece que es la misma canción sonando por horas, pero ya me quejé mucho así que mejor ya no digo nada. Mi último comentario sobre la música fue “Mae, a mí me gusta la música electrónica pero no los DJs, seguro por eso solo tengo como 4 amigos”. Nadie se rio y tampoco sé si era un chiste. Uno de los maes, el que en una hora veré mandarse un ácido, lleva a sus perros a todo lado. Son salchichas, que en realidad se llaman Dachshund y son necios. Bueno, uno es el que es necio, el otro nada más camina ahí. El Dachshund necio es el negro y musculoso, trae palos para que uno se los lance. Si uno lo hace una vez, el perro lo va a joder toda la noche. Todos cometimos ese error. Chula es el dueño de los perros y también es DJ o maso. Más tarde, cuando haya llegado la dealer y pasen la música a adentro de la casa, voy a confundir a Chula con otro mae, voy a pensar que Chula es un DJ que llegó en el carro de la dealer.

Cuando vi a Chula mandarse el ácido me dieron ganas de contar la historia del mae que se manda un ácido y se vuelve loco. Es una historia bonita, bueno no bonita, pero sí chiva o por lo menos a mí me parece chiva y bonita. Un chico de 16 años que prueba por primera vez el LSD y pasa por una serie de alucinaciones, en la última, el chico, un colegial de Alajuela, se transforma en una jarra con fresco de limón y se tropieza y se cae y siente que la jarra se quebró y se le regó el fresco y desde entonces perdió la mente. No es una metáfora de nada, ese es el mito urbano, él era, en su alucinación, una jarra y se quiebra y se le sale el fresco y ya no puede volver a ser normal o a estar completo.

 Al final preferí no contarla porque después hacía que Chula se fuera de mal viaje y nadie quiere eso, entonces me quedé callado tirando el palo que me siguió trayendo el perro toda la noche.

La espera por la dealer fue lo que me hizo quedarme tanto en la fiesta, yo ya estaba aburrido y no quería tomar más porque tenía que manejar de Birrí hasta mi casa. Me quedo sentado en el ranchito y Ernie me cuenta lo que le va a comprar a la dealer. Yo no sé qué es. El nombre que me dijo era unas siglas, entonces me voy a referir a eso como TCBY.

 “Jay Jay, creo que me voy a mandar TCBY hoy”

“Ok, dele mae”

La dealer viene desde Santa Ana, pero eso desde hace como 2 horas. La han llamado 4 veces y la mae dice que ya ahorita llega. No sé si están ansiosos, pero si yo estuviera en una fiesta y el de las birras no llega, lo estaría. La dealer es amiga de Titi.  

Titi es toda guapa y llegó como a las 10 con un mae. El mae es buena nota, pero rajado se ve que Titi no se la suelta entonces me pasa por la mente que lo tiene de chofer. Me da un toque de playada, anda un foco de esos que se usan en la frente, como los de los mineros. A veces prende la luz cuando le habla a uno y seguro eso es algo cool en estas fiestas, pero a mí me parece que se ve raro y mal.

Ya me quiero ir, pero también quiero ver cómo es la dealer y cómo es la transacción. Alguien preguntó que a qué hora venía “la doctor ogas” y yo hasta luego fue que entendí cuál era el chiste (Dr.ogas por si son lentos como yo). Yo sabía poquito de la mae, sabía que era lesbiana y que tenía buen producto, pero que Ernie casi no le compraba porque le parecía muy caro. Yo le pregunté a él que quienes más venían con ella y me dijo que no sabía, que seguro la novia y ya.

La vara es que luego de muchas llamadas y de que los pegados terminaran de ver Animal Planet, un nissan blanco llegó hasta la casa. Cuando llegaron yo no volví a ver porque no quería pegar brasa, entonces me quedé tranqui en el rancho con una gente fumándome un cigarro. Desde el carro llamaron a Titi. Luego llegó la dealer hasta donde estábamos nosotros. No se presentó, pero Ernie me dijo, ahí viene B. la dealer. La mae era morenilla, nada especial, con un toque de actitud comemierda. Pero ahí, lo normal. Atrás de ella estaba una mae guapísima, machilla, pelo largo y blusa blanca. Ella sí saludó. Yo no dije nada pero empecé a sonreír un toque más. Ernie le dijo que quería dos TCBYs, pero al final compraron un tercero para Charlie. La dealer y la guapa se fueron con Titi adentro de la casa y yo le dije a Charlie

JJ: Mae, la novia de la dealer es guapísima
Charlie: ¿La de dreads?
JJ: No sé, di al rato tenía dreads, no me fijé bien. Guapa, verdad.
Charlie: Ella es conocidilla.
JJ: ¿Por guapa?
Charlie: Di sí, o no sé, algo así.

La vara es que yo no sabía que en el carro de la dealer venía más gente, pensé que solo eran ella y la machilla. Me volví hacia la casa y vi los dreads de los que estaba hablando Charlie y le dije

JJ: ¿Mae, esa no es Hanna Gabriel?
Charlie: Mae, sí. Yo le dije que la novia de la dealer era como famosa.

En ese momento un montón de cables de mi cabeza cambiaron de conexión. Como que se me reordenó todo: Hanna Gabriel, el Tiquito, B. la dealer y la machilla guapa. Ya después de eso pude volver a la fiesta, me tomé dos birras más, para ver si la machilla en algún momento se prestaba para decirle cosillas y hasta bailé psy trance, qué pena.

A las 2 de la mañana me fui. No tuve chance de hablar con la machilla y tampoco con Hanna. A Hanna la tuve muy cerca en un momento y la oí hablar y no me gustó lo que estaba diciendo. Estábamos en el ranchito porque la música ya nos estaba volviendo locos, Hanna llegó al ranchito y se puso a hablar con la otra gente que venía en el carro de B. Hanna empezó a pegarle a un saco de arena que tiene la mamá de Vale ahí y empezó a decir que qué ganas de pichacear a alguien. Yo no sé si me asusté, pero no me sentí bien.

Luego me fui, tuve que salir en reversa y estaba muy oscuro. Me perdí manejando de vuelta a mi casa, no sabía cómo salir de Heredia, de esa parte de Heredia.

Seguro sería interesante contar más cosas sobre esa noche que conocí a Hanna Gabriel, pero vieras que a mí no me dan ganas de decir más sobre ella. Lo único que me queda de eso es que hubiera sido bonito que la mamá de Valeria y Hanna se conocieran, porque la mamá de Vale toma productos para el desarrollo de masa muscular y quiere ser la mujer más fuerte del mundo y tal vez Hanna la podría ayudar con eso.


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