jueves, 28 de febrero de 2008

Sal


No, sal sal sal, sale sal, de mis ojos sale la sal. Que salga la sal, adentro no hace nada, seguro me mantiene frío, ahora sale y sigo frío, ¿qué hace la sal? Pero sale la sal. Y duele, no arde la sal, solo pesa, qué sal más pesada, ¿cuando entró toda esta sal a mi cabeza? ¿Fue ayer? ¿Fue la semana pasada? ¿Fue hace un año? Es rara esta sal, no confío en esta sal, ojala salga esta sal y no venga, no quiero más sal en mi vida. Pero la quiero, tal vez ella no me trajo la sal, tal vez la sal ya estaba y cuando vi que se iba la sal quiso irse con ella, tal vez la sal iba a extrañarla más que yo. Quiero ser la sal, quiero haberme ido con ella, quiero ser su sal y que nunca tenga que llorar, quedarme detrás de sus ojos, ahí tal vez todo tenga más sentido, hoy no lo tiene, pero mañana, tal vez nade dentro de ella. Tal vez nada sea la sal dentro de sus ojos, tal vez yo ya esté ahí y no sea nada, soy nada, o ¿qué soy? ¿Hay algo más que ser sal en sus ojos?

Hoy está tan largo, no sé qué tanto, pero es tan largo. No hablé con ella hoy, creí que estaba ahí pero no, me equivoqué otra vez, ¿por qué me equivoco tanto con ella? Tiembla cuando ella está, no está cerca pero aún así, su solo recuerdo me hace temblar, no es frío ni calor, es solo temblor. Siento, ¿por qué eso no se fue con ella? Sentía con ella, lejos de ella pero aún así sentía, no la sentía cerca pero la sentía respirar, parpadear a veces hasta suspirar, sonreía, varias veces cuando nos acercábamos, pensé que por mí sonreía pero no, otro error, qué mal mis errores, espero mañana no cometer tantos. Es que todo cambia, nadie se equivoca y hace lo mismo otra vez, bueno, solo yo, hoy otra vez le hablé con honestidad, sin aceite en mis palabras y nada bueno pasó, solo sal, no creo que sea buena pero pasó, la sal pasó y salió, adiós sal.

Adiós, todo se va y todo cambia, cambia como sus ojos, cambia como lo que ella siente, debería hacer eso, cambiar, no estar triste, aprender de sus palabras, aprender que ella tiene amigos, ella ya tiene amigos, yo solo mendigo, mendigo por un poco de su tiempo, por unos minutitos, no siendo su sal, pero siendo algo suyo, un sentimiento, a veces hasta un calor y le hablé claro cuando fui ese calor y ella no entendió o tal vez quiso entender y al final no quiso, ¿cómo? No sé, es lo mejor y lo que más siento estos días, siento que no sé nada, que solo vivo para aprender y al final no aprendo nada, solo aprendo que la sal está como ella, para irse y dejarme sin sal, para irse y dejarme sin algo de ella.

Y ella se va, me da miedo pedir en este momento, tal vez se vaya más lejos si se lo pido, pero ya está lejos, así que lo hago. No se vaya, por favor.

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