lunes, 14 de diciembre de 2009
Golpe al hombro, país de furia
De la ternura abrazada
A los muslos de una balada perfecta.
Las cosas se harían
Levemente más llevaderas
Terminaríamos de creer
Que se puede empezar a sentir todo
Con la punta de la lengua
Que existen huellas en la boca
Y que la sed no tiene límites
Cuando tus rodillas definidas
Me dan su sabor a furia
miércoles, 2 de diciembre de 2009
A mi balada
Optar por citar a media voz esta clarividencia
Estos espacios corregidos
Por vibraciones poéticas
Tomar en cuenta
Cada uno de los objetos
Empapados por agua fatal
Que algunos días nos llevan a pedir
Un perdón maltratado
Citar los días en que te espero
Blando en el fondo
Buscando nuevas maneras de obtener
Todo eso que llamo
Milagro de tortura
Dejaré que cada uno de tus olores conserve significado, que me hallen cuando deseen.
A mi balada,
Te pregunto
¿Corrés dulce y alegre
Por mi acera?
jueves, 26 de noviembre de 2009
Hipersensibilidad
Habita
Como dulce fusil que apunta
A la cabeza
Ubicado; altura de pecho
Y padre de silueta desprotegida
Por desnudez.
Esto que siente
Y llamo
Casa restregada, que porta mis mejillas
Y mi color de ojos.
Con esto,
Hay que preguntarse
Si se prefiere un para siempre o
Echarse a morir.
martes, 24 de noviembre de 2009
Certezas
Que nos conocimos cuando
Yo te dije que no tenía otro lapicero
Es imposible afirmar
Que sólo faltó que me volvieras a ver
Para sentir pena por todas las demás
Es simple negar
Que sin saber tu nombre
Sentí mojar mi pecho
Es claro que
No tengo una opinión violenta
Pero lo que arde aquí
Espera tu parpadeo
domingo, 22 de noviembre de 2009
Leves nociones
Cuando todos se callan sé que por fin te escucho. Que aquellos que dicen conocerte se equivocan; yo a veces te conozco porque sé lo que no sos.
Porque sos orejas perforadas, nariz recta. No sos piernas ni hombros, ni tetas, ni kilómetros por hora.
Sos diciembre, frío, largos ratos
Sos evolución, sobrevivencia, juegos sin llanto
Sos lunes inevitable, miércoles cristalino, viernes infatigable
Y caricia en cada dedo y daydreaming y papelitos imprescindibles y signo de libertad.
Sos trinidad, vino, toda mi piel.
jueves, 19 de noviembre de 2009
But in my head I want more
Hay que aprender a pintar con tiza el piso, a dibujar con crayolas, a poner plasticina en los zapatos, a reírse de las mentiras.
Te llamo por tu nombre de pila esperando una reacción, en cuanto a ausencias, las disperso. Y agradezco que me situaras en sotavento. O barlovento. En mi reino misterioso.
Insisto tal vez demasiado, pero esta independencia no me ayuda.
no se pondrá de acuerdo con nadie no lo hablará no responderá no se disculpará
sábado, 14 de noviembre de 2009
Sospecho del año nuevo
Me siento en el lado polarizado de su vida
¿Qué va a significar no hablarte estos días? No sé, pero afuera llueve estúpidamente. Pasan ruidos de cadáveres borrachos e inocentes, todavía te rondan creo yo. Y se me hace simple decirles adiós y no extrañarlos, pero vos tenés tu itinerario, sabes exactamente cuando volver a ver el espejo en el cielo raso.
Porque no entendés el poder de la palabra, no sabes lo manchadas que están a veces. Vos no comprendés lo terrible de la recurrencia, que a escondidas enciendo cigarrillos para inmolar recuerdos, despedirlos mediante el humo y luego caer acostado en cada acera suciamente ilustrada, porque en estos días las calles son una mentira que invento y no creo.
Por eso, todo parece que antes tenía ojos, que se completaba el animal, las figuras de luz, estas tontas uñas. Y si todo esto sirve para traer de vuelta el brutal y alegre gozo, contemplaremos como todo fue juego al borde de la noche.
Luego el mundo se irá como el breve gato del techo vacío, se esparcirá, se lo llevará un huracán de manos perfumadas. En eso nos convertiremos. En piernas entrelazadas, una espuma de idiomas, ridículas siestas, dorso expuesto, puente de pensamiento.
Y como si no faltara más, volveremos a morir, impregnados de glorias y de pestañas caídas. Recordaremos que por esa esquina desesperamos hasta los huesos, que allá te olvidaste de todo y yo me vacuné tu verdadero nombre.
Pero ¿qué pasa si volvés a callar todo? Mi inconforme cara tendrá la sonrisa de siempre, mi mirada se obligará a escrutar el té, a medianoche sentiré vergüenza.
Le echaré una ojeada a aquello que se llama melancolía.